Veraniegas
La pieza más clara del catálogo, casi toda en rosas pálidos y blanco de papel. Sobre la mesa hay un vaso con una bebida rosada, un tallo con una flor pequeña, media fruta abierta y un puñado de frutos rojos en un plato.
Nada tiene contorno. Los objetos se sostienen por diferencia de intensidad: el vaso existe porque el rosa del centro es más fuerte que el del fondo, no porque haya una línea que lo dibuje. Los verdes de la fruta partida son la única nota fría, y aparecen dos veces, a izquierda y derecha, para equilibrar el conjunto.
El fondo es una sucesión de manchas rosadas que gotean hacia abajo, dejadas correr a propósito. Muy poca pintura y mucha agua, sin retoques posteriores.
Acuarela sobre papel de alto gramaje, formato A3 (aprox), firmada.