Pasión Carmesí
Un macizo de rosas en carmín, vino y magenta que ocupa todo el papel, con un rojo puro asomando por los bordes allí donde las flores no llegan.
Es la pieza más oscura y más cargada de esta familia. Los centros de cada rosa se cierran casi en granate, y lo único que las separa unas de otras son unos rosas pálidos y algún blanco levantado en la cresta del trazo, cuando el pincel casi seco pasa por encima. No hay ni un color frío en toda la superficie.
Las flores están tan juntas que en algunas zonas dejan de leerse como flores y se convierten en puro movimiento circular.
Funciona mejor sobre pared clara: es donde ese rojo de los bordes deja de parecer fondo y empieza a parecer luz.
Sobre papel de alto gramaje, formato A3 (aprox), firmada.