Semiótica para diseñadores: tu logo dice cosas que tú no escribiste — Jahzart

Semiótica para diseñadores: tu logo dice cosas que tú no escribiste

Semiótica para diseñadores: tu logo dice cosas que tú no escribiste

En la carrera vi semiótica y me pareció una asignatura de relleno. Años después me di cuenta de que era lo único que me daba vocabulario para explicarle a un cliente por qué su propuesta favorita no funcionaba.

No hace falta la versión académica. Con cuatro ideas se trabaja mejor.

Un signo tiene dos partes

Saussure lo dividió en significante y significado. El significante es la forma física: las letras, el trazo, la mancha de color. El significado es el concepto que se dispara en la cabeza de quien lo ve.

Lo importante es que la relación entre los dos es un acuerdo cultural, no una ley. No hay nada en la forma de la palabra "perro" que sea perruno. Funciona porque nos pusimos de acuerdo.

Esto se traduce en algo muy práctico: tu diseño no significa lo que tú quieres, significa lo que el acuerdo cultural de tu público dice que significa.

Tres maneras de que una imagen signifique algo

Peirce hizo la clasificación que más uso en el día a día.

Un icono se parece a lo que representa. El dibujito de un sobre para el correo. La silueta de una taza en la puerta de una cafetería. Es el más fácil de leer y también el más aburrido.

Un índice tiene una conexión real con lo que representa. El humo indica fuego. Una huella indica que alguien pasó. En diseño, una textura de papel rasgado indica manualidad, porque físicamente viene de romper papel.

Un símbolo es puro acuerdo, no se parece a nada. La cruz roja, el color verde para "correcto", una tipografía con serifas para "tradición". Es el más potente y el más peligroso, porque depende por completo de que tu público comparta ese código.

La mayoría de los logos que funcionan mezclan los tres niveles a la vez.

Denotación y connotación

Denotación es lo que literalmente hay. Connotación es todo lo que arrastra.

Una fotografía de unas manos amasando pan denota unas manos y masa. Connota tiempo, oficio, casa, lentitud. El cliente que pide "algo artesanal" está pidiendo la connotación, no la denotación, y por eso una foto técnicamente perfecta de un pan en un fondo blanco de estudio le va a parecer fría sin que sepa explicar por qué.

La tipografía es la que más habla

Antes de leer la palabra ya leíste la letra. Un peso muy fino connota lujo y fragilidad. Una condensada muy negra connota urgencia, prensa, rebajas. Una geométrica sin remates connota tecnología y neutralidad porque llevamos décadas viéndola en ese contexto.

Ninguno de esos significados está en la forma. Están en la historia de dónde hemos visto esa forma antes. Por eso las modas tipográficas cambian el significado: una tipografía que hace veinte años decía "futuro" hoy dice "año 2005".

El vídeo donde lo desgloso con ejemplos

El color depende del contexto, no del color

Se repite mucho que el azul transmite confianza y el rojo urgencia. Es una simplificación que se cae en cuanto cambias de cultura o de sector.

El blanco en gran parte de Occidente se asocia a bodas y pureza; en varias culturas de Asia oriental se asocia al luto. El verde en señalética significa "seguro", pero en un envase de comida significa "saludable" y en una web financiera significa "ha subido".

El color no significa por sí solo. Significa dentro de un sistema. Por eso una paleta se juzga entera y no color por color.

Cómo lo uso en un encargo real

Antes de abrir nada, escribo dos listas: qué tiene que decir la marca y qué no puede decir bajo ningún concepto. La segunda lista es la que salva proyectos.

Luego, para cada decisión que tomo, me obligo a poder terminar esta frase: "esto connota X porque el público lo ha visto antes en Y". Si no puedo terminarla, la decisión es mi gusto personal disfrazado de criterio.

Eso también cambia cómo presentas. En vez de "elegí esta tipografía porque me gusta", puedes decir "elegí esta porque su uso habitual en editorial la asocia a criterio y no a promoción, que es justo lo que pediste evitar". El cliente deja de discutir gustos y empieza a discutir objetivos.

Si te llevas una sola cosa: no diseñas significados, diseñas pistas. El significado lo termina de montar quien mira, con lo que ya traía puesto.
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